Para empezar con mi blog voy a indicar como entre en el 2010:
Noche. Noche de locura. Noche de fiesta. Noche de confeti, de risas. Noche de cambio, en definitiva noche. Él la mira, se acaban de conocer y ya intercambian miradas. No se conocen bien pero sin embargo hay algo que les une. Él le guiña un ojo ella sonríe, se lo cuenta a una amiga y pregunta sobre su comportamiento, él se lo confiesa a otra persona. Noche extraña, de sueños sin cumplir noche que termina en un beso, un beso con otra, ella sin embargo no se entera.
Mañana en Internet alguien lo confiesa, estuvo con otra, ella siente la falsedad de sus guiños, se rompen esas ilusiones.
Noche triste. Noche de desilusión. Ella vuelve a ser la niña que fue, había soñado con él mientras él soñaba con otra. Siente como todo se derrumba a su alrededor. Como ha perdido. Un bip en el ordenador y un saludo, es él, quizás ella no lo sepa pero será el rayo de luz que le devuelva la ilusión. Tras una conversación sin fondo aparece: “¿Qué tal con la otra?” y la respuesta menos esperada: “Bien, supongo”. ¿Supongo? Algo raro: ”¿por qué supones acaso no estuviste con ella? y otra respuesta aun más extraña: “Si pero no era con quien deseaba estar”. Ahí esta, es ese el rayo de luz que llevaba todo el día buscando. Suena su móvil, es un amigo, le cuenta toda la verdad y como se fue con otra pues ella no le daba bola hay esta el sol entero ahora solo toca esperar a que el vuelva de su ciudad, vuelva a visitarla. Cambiará la cosa, no cambiará, nadie lo sabe pero ella duerme con una gran sonrisa.