Hace días caminando por la calle encontre a una niña triste, desilusionada me acerque a ella y me explicó como su muñeca se había roto. Su mirada era el reflejo de la gran pena que sentia en su interior, mire mi cartera y decidi comprarle una de trapo, la cara de la niña cambio su cara nada mas verme con la muñeca, saltó de alegría, me dijo que era el mejor regalo pero yo no lo creo, esta vez he salido ganando, el mejor regalo ha sido verla sonreir y saltar de alegría porque aunque ella no lo sepa la sonrisa de un niño es la sonrisa más sincera e inocente que puedes ver asi q no lo dudes y sonrie siempre asi cambiaras a los de tu alrededor.
SMILE =D
Es muy emotivo y tienes mucha razón: cuando hacemos algo que haga felices a los demás, lo notamos porque, al mismo tiempo, también nos llena.
ResponderEliminarMe ha hecho pensar en las víctimas del terremoto de Haití. Ojalá todas las personas pudieran ser capaces de dar una parte de sí para hacer felices a los demás. Nadie se merece vivir en la tristeza y en la soledad.